Archivos de la categoría ‘Televisión’

Corazón vinotinto

Noviembre 21, 2007

Venezuela 5 – Bolivia 3

Ganarle a Bolivia en casa era una obligación. La vinotinto no podía fallar y no lo hizo. Sacó la garra que le faltó en otros juegos y se llevó el triunfo.

El partido fue muy entretenido. Con dos equipos urgidos de tres puntos se jugó de forma muy abierta y así lo refleja el marcador.

Tres veces estuvo Venezuela abajo y tres veces empató. Faltando pocos minutos para el final, apareció Maldonado con su picardía y su talento para darle el gol del 4:3 a Venezuela y sellar el triunfo con el quinto tanto.

Ahora tenemos 6 puntos en 4 juegos. Las mismas unidades que teníamos a estas alturas en las eliminatorias pasadas. Lo que viene no es nada fácil. Uruguay en Montevideo no va a permitir otro Centenariazo. Ya dio un aviso con el revolcón que nos propinó en la Copa América (4:1).

El camino al Mundial es largo y empinado para Venezuela. Por eso, la tan nombrada irreverencia debe volver, debe regresar. No tenemos nada qué perder. ¿Un octavo puesto en Sudamérica? Gran vaina. Nuestro fútbol no tiene nivel para clasificar a un Mundial. Hemos mejorado, pero no tanto. Sin embargo, tenemos talentos indiscutibles que pueden hacer la diferencia si vuelve la irreverencia.

¿A qué me refiero? Me refiero a que le pongamos bolas en cada juego, así sea contra Brasil o Argentina. Que ese corazón vinotinto que salió anoche, emerja en cada juego de estas eliminatorias. No podemos salir felices después de perder como perdimos contra Argentina en casa. Trasladamos el balón, lo tuvimos y más nada. ¿Eso es jugar bien? No lo creo. Había que hacer respetar la localía de otra forma y ojalá que lo hagamos en los juegos que vienen. Aunque perdamos, al menos que sea dejando verdaderamente todo en la cancha y no que salgamos derrotados con agradecimiento porque “sólo nos hicieron dos” o echándole las culpas al árbitro. Eso sí es de perdedores, eso sí es perder.

También la irreverencia debe permitir que gente con Vallenilla y Ricardo Páez no sean más titulares en nuestra selección. Ricardo Páez ha sudado la vinotinto y ha tenido días de gloria con la nacional, pero no está jugando bien, hay otros en mejores condiciones y, además, da rabia que tenga el puesto asegurado. Es el único vinotinto que llega a la concentración sabiendo que no debe ganarse un puesto.

Con la irreverencia se le debe seguir danto titularidad a jugadores como Rosales, Seijas, Lobo, Maestrico, Miku, Morales… Hay que buscarle relevo a Miki y Pájaro. A Cafú no se le acaba la racha con la vinotinto, es imprescindible.

Hay mucho por hacer y mucha irreverencia por demostrar, atreviéndonos más. Y sobre todo falta inyectar humildad. Empezando por el técnico, el señor todopoderoso Richard Páez.

Anoche confirmó con sus palabras que se cree poco menos que un Dios. Hay que agradecerle, ha pasado a la historia, sin duda. Pero eso no nos quita el derecho a la afición de criticarlo, de hacer sentir nuestro malestar. Páez habla como si Venezuela estuviera encaminada a una clasificación segura, el típico “eso está listo” del arrogante venezolano, está convencido que está haciendo las cosas de maravilla y que sólo él tiene la razón.

¿Dónde va a jugar la vinotinto? Ya Páez rompió con Mérida y con Caracas y anoche con Pueblo Nuevo porque mostró su enfado por el cambio de Seijas que era uno de los mejores en la cancha. “Saque a su hijo, saque a su hijo”, gritaban los gochos enfurecidos. Ricardo David debió ser el primer cambio. Sólo después de aquellos gritos lo sacó y metió a Lobo Guerra, quien sí hizo la diferencia anotando el 3:3.

La gente de Meridiano TV también merece un comentario. Debe ser que tienen miedo de criticar a Páez, no vaya a ser que el técnico les corte el acceso a la información. Lo de anoche no fue tanto como lo del sábado contra Colombia. Se atreven muy poco a criticar a la selección y las decisiones del técnico. El jalabolismo se pierde de vista. Sigan así. Primero los dioses, después los telespectadores.

Toro rojo

Septiembre 13, 2007

El toro rojo de peluche que me regaló hace más de 25 años tía Ángela se había convertido en un animal verdadero. Lo vi atravesando la puerta principal de la escuela Arístides Rojas. En su lomo un muchachito de 6 o 7 años lo guiaba.

Pero no era el único. Otros toros comenzaron a entrar y uno de ellos corrió en dirección hacia donde me encontraba. De todas partes me llegaron voces de alerta y les hice caso. Me tiré al suelo, me cubrí la cabeza con los brazos y traté de quedarme inmóvil.

El toro se quedó a milímetros de mi cuerpo. No lo veía, pues tenía los ojos cerrados, pero sentía su inmensa y jadeante presencia. De pronto, sentí un fuerte dolor en la parte de atrás de mi cabeza. El toro me clavaba uno de sus cuernos. Pensé que la masa cerebral comenzaría a salir en cualquier momento y ahí mismo, en ese suelo frío y desnudo, perdería mi existencia.

El toro se ensañó. No percibía ningún movimiento de ayuda, sólo el líquido caliente brotando de mi cabeza. Hasta que el animal decidió que era suficiente y dejó de hacerme daño. Cuando supuse que se había alejado me incorporé y advertí que estaba completamente sola en el lugar. Todos se habían ido. La sangre seguía saliendo del agujero que me había abierto el cuerno. El dolor era casi insoportable.

Salí de la escuela y me dirigí hacia una colina donde había una casa y parecía haber una fiesta o una reunión. Sabía que Narsa estaba ahí. Al llegar a la puerta, Narsa salió a mi encuentro y me preguntó qué me había pasado en los dientes. No entendí por qué mi amiga me preguntaba por mis dientes cuando venía bañada en la sangre que salía de mi cabeza.

Fui a un baño y en el espejo pude ver como se había hundido, seguramente producto de un golpe, parte de mis encías y mis dientes de arriba. Me espanté ante la imagen, pero no sentía dolor. Pensé que más adelante podía solucionarlo llamando al Dr. 90210. Lo que necesitaba curarme cuanto antes era la herida de la cabeza.

Acudí a una enfermería en un lugar desconocido. El enfermero comenzó a suturarme la herida. Frente a mí había un espejo. Sonreí para ver mis dientes y observé que habían vuelto a su lugar.

Otra cadena, malaya sea

Septiembre 12, 2007

Parece que es a propósito o, peor aún, una anticipación de lo que nos viene o más de lo mismo, ya es cotidiano, ¿no? Es que me resisto aún. Ni siquiera estos tres meses y pico de libertad antes de aprobarnos la nueva -que no reformada- Constitución, nos va a dejar disfrutar. ¿Será que quiere aprovechar la sintonía del juego para tirar su cadena de radio y televisión? Mañana no se extrañen una cadena en pleno Miss Venezuela.

Digo que es a propósito porque el sábado sólo pudimos ver una parte del juego amistoso entre Venezuela y Paraguay, no por una, sino por dos cadenas. Hoy, otra vez en pleno juego, esta vez contra Panamá, nuestro máximo líder, casi Dios, lanza otra cadena. ¿Y para transmitir qué? Una graduación, además la tercera, ni siquiera la primera. Como dice mi mamá, tendría que encadenar a cada rato porque aquí se está graduando gente en tiempo record.

Y nada, ni siquiera tengo Sport Plus. Y en Internet no consigo ningún sitio al menos con la narración del partido, que aunque amistoso es de mucho interés para los aficionados al fútbol como yo.

Actualización: Panamá anotó 1 gol, va ganando, luego dicen que la pava no es ciriaca…

El sitio de Meridiano dice que Maldonado marcó el empate de penalty. Ya terminó y la cadena sigue. Me conformaré con leer las reseñas de los periódicos y a ver qué dicen en los foros. Mejor no sufrir, hay que guardar sufrimiento para lo que se viene…

La Copa América ya tiene ganadores

Febrero 15, 2007

Nicolás Leoz y Eduardo de Luca (Conmebol): Los jalabolas del año.

Fernando Carrillo (supuesto animador): El robot del año.

Anarella Bono (supuesta animadora): La Ernetina Mogolllone del año.

El Pollo Brito: El pimentón del año.

Sin duda, la escogencia de los animadores demuestra que Venezuela ahora sí es de todos. Escogieron a los mejores. Excelente show, el mundo quedó impresionado, sin ninguna duda.

Viva Venezuela y la vinotinto por siempre.