
La libertad en América Latina pasa por lo que ocurra en Venezuela. Mario Vargas Llosa, investido como Doctor Honoris Causa de la Universidad Simón Bolívar, no tiene dudas: “si el proyecto autoritario que ha surgido en Venezuela echa raíces, la libertad no sólo se empobrecerá o desaparecerá en este país, sino en muchos otros países latinoamericanos”.
En palabras previas a su discurso académico, el escritor peruano agradeció a las autoridades de la USB por haber considerado su compromiso con la libertad como uno de los méritos para conferirle la distinción.
“Libertad es una palabra muy usada, mal usada y abusada, hasta el extremo de que para algunos se ha convertido apenas en una retórica sin brillo ni contenido. Pero la verdad es que la libertad es lo mejor que nos ha pasado. Cada vez que la hemos perdido o se ha empobrecido, irremediablemente han sobrevenido la violencia y la barbarie. Por eso, la lucha por la libertad es una lucha constante, permanente; es una delgada película que puede quebrarse en cualquier momento y hacer resurgir aquella antigua tradición, que es la más antigua y más fuerte de la humanidad, no la de la libertad, no la de la coexistencia, sino la de la dominación y la violencia”.
Para el autor de “La fiesta del chivo” y “La guerra del fin del mundo”, el proyecto autoritario del presidente Hugo Chávez puede “apagar esas leves antorchas de libertad que afortunadamente están titilando en muchos países latinoamericanos”.
No obstante, Vargas Llosa no es pesimista. Desde su perspectiva, es mucho más difícil ahora que en los años iniciales del mandato chavista, que se consolide el autoritarismo. “Por fortuna, hoy en día en Venezuela la gran tradición de este país, la tradición del verdadero Bolívar, de Miranda, de Andrés Bello, del maestro Rómulo Gallegos, de tantos venezolanos que lucharon contra todos los gobiernos autoritarios que han ensuciado la historia de Venezuela, está viva otra vez y ha infligido dos serios reveses al proyecto autoritario, el 2 de diciembre del año pasado y el 23 de noviembre. Este movimiento merece la solidaridad y el respaldo de todos los latinoamericanos que no quieren que vuelva a nuestras tierras la época de la dictadura, del populismo, del estatismo, del caudillismo”.
El escritor nacido en Arequipa en 1936 reconoce el mérito del presidente Chávez de decir claramente lo que quiere.
“Ha expresado que su proyecto tiene que rebasar las fronteras venezolanas y abarcar todo el espacio latinoamericano, y ese proyecto lo promueve con su enorme energía, con su verba sabrosa, prodigando los recursos del pueblo venezolano. Es un internacionalista del socialismo autoritario. También yo soy un internacionalista, no creo en las fronteras y menos en las fronteras latinoamericanas, y por eso estoy convencido de que todos los latinoamericanos que respetamos la libertad, que queremos un futuro de prosperidad, con gobiernos democráticos que se alternen el poder, que respeten los derechos humanos, la libertad de expresión y el derecho a la crítica, tenemos la obligación moral y cívica de hacer causa común con los venezolanos y venezolanas que resisten aquí adentro, en condiciones muy difíciles, el proyecto autoritario”.
