Existo y soy muy bondadosa o… tonta. Así lo pensé apenas salí hoy del Indecu donde celebramos con el representante legal de De Lujo Promociones una nueva reunión de conciliación.
Otro mes pasó sin que me reembolsaran el dinero invertido en las entradas de la Copa América Venezuela 2007.
El abogado me informó que la empresa estaba contactando a los denunciantes para verificar los datos y proceder al reembolso. Sin embargo, no he recibido hasta el día de hoy ninguna llamada. La llamada la hace Perfil Digital, según lo que entendí, la contratista que vendió los boletos.
Lo cierto es que el abogado de De Lujo me dijo que hoy pasaría una carta a la empresa con los casos más urgentes, es decir, aquellos de denunciantes que presentamos nuestro reclamo hace meses y todavía no nos han pagado. En esa carta me incluiría. Fui la séptima persona, según sus registros, que presentó denuncia en el Indecu (Caracas), eso fue el 6 de julio de 2007 y todavía ni siquiera una señal.
Simplemente, creo que para esta empresa no existo. Existí sólo un día, el que se tardaron para cobrarme y luego, por alguna razón, desaparecí de sus registros. Estoy comenzando a creer el cuento aquel, oído en una de las tantas colas que hice a ver si daba con mis boletos, sobre la computadora que canceló todo el sistema de venta de entradas y de una sola vez el colapso borró a todos quienes habíamos tenido la osadía, y la mala suerte, de comprar entradas el mismo día de apertura de la venta telefónica.
El caso es que podía elegir entre que el caso pasara de una vez a la Sala de Sustanciación (donde el Estado representado por el Indecu es quien demanda) o dar un mes más. El abogado me prometió el número de teléfono de la persona que está llamando a los denunciantes para que yo me ponga en contacto con ella.
Yo de buena o de gafa, acepté. El abogado del Indecu casi me hacía señas para que pasara a Sustanciación, porque en su opinión ¿hasta cuándo más oportunidades? Pero bueno, se me atrasó la chispa y opté por dar una última oportunidad. Al número que me darán mañana, según lo prometido, llamaré sólo una vez, pues ya creo que esta empresa se ha burlado lo suficiente de mí como cliente como para seguir dándole chance de que continúe en eso.
Apenas salí, pensé que había tomado la decisión incorrecta, considerando que De Lujo Promociones se merece una multa y eso sólo puede lograrse en Sustanciación. La plata la podré recuperar, pero el daño moral que me provocó esta empresa, la desilusión y la tristeza de no poder asistir a la Copa América en mi propio país, no pueden repararse. Quizá con una multa, me entre un fresquito y por eso debí hoy mismo pasarla a sustanciación. Pero bueno, así es la vida, veremos qué pasa en los siguientes días.
Como dato, el abogado de la empresa me dijo que se le había reembolsado el dinero a un 40 por ciento de denunciantes. Sólo este abogado que fue asignado a mi caso, lleva unos 80 casos. Otros casos, no me dijo cuántos, ya están en Sustanciación, mientras que nuevos casos siguen llegando.
El 9 de noviembre es la nueva reunión. Veremos qué ha sucedido de aquí a un mes.