¡Al fin una reacción! Era lo que todos esperábamos, aunque debo confesar que yo lo hacía casi sin esperar, con mucho pesimismo. Volvió el alma y la personalidad a la vinotinto, anoche en el segundo tiempo contra Ecuador ¡por fin! el equipo funcionó, volvieron los goles, volvió la alegría.
La revolución que aplicó Farías al once titular no decepcionó. El hombre por lo menos demuestra que sabe rectificar, que no es tan soberbio como para negarse a hacer cambios.
Gracias a Meridiano TV por su transmisión interrumpida, alegando fallas técnicas. Gracias a Dios que existe la Internet y gracias a CholoTV (Perú) pude seguir las incidencias del juego hasta que regresó la señal.
Nunca entendí lo de la transmisión del Brasil – Colombia. Si la señal se cayó o lo que fuera, ¿por qué pusieron ese juego ya comenzado para luego dejarlo a la mitad también? Era preferible que pusieran un resumen de los juegos anteriores, entrevistas previas con la selección vinotinto (si es que las hicieron) u otra cosa.
Lo importante de todas maneras es que Farías dejó, al menos por este juego, de ser el Chupacabras y a la vinotinto le volvió la sangre. Los jugadores fueron protagonistas de una gran reacción cuando más se necesitaba para recuperar la ilusión y el sueño de ir a un Mundial. Un sueño apenas, a mi juicio no estamos preparados todavía para eso, pero al menos sí, después del juego de anoche y tras superar las tres decepcionantes actuaciones anteriores, podemos soñarlo.
¡Vinotinto del alma! ¡Vamos!
