Sólo vinotinto será mi lema durante la próxima Copa América Venezuela 2007. Como seguidora del fútbol y de la selección venezolana desde que tengo uso de razón- cuando todavía ni siquiera le decían “la vinotinto”- espero que nuestro equipo sienta todo el calor, entusiasmo y apoyo de nosotros los aficionados. Y, por supuesto, que a las demás selecciones les quede bien clarito quién es el anfitrión, el local.

Con Miguel Mea Vitali, en septiembre de 2001, luego de que Venezuela obtuviera su primera victoria como visitante en unas eliminatorias mundialistas. Con los hermanos Torres bajamos a Maiquetía a recibir a la selección.
Archivo de Febrero 2007
Sólo vinotinto
Febrero 16, 2007La Copa América ya tiene ganadores
Febrero 15, 2007Nicolás Leoz y Eduardo de Luca (Conmebol): Los jalabolas del año.
Fernando Carrillo (supuesto animador): El robot del año.
Anarella Bono (supuesta animadora): La Ernetina Mogolllone del año.
El Pollo Brito: El pimentón del año.
Sin duda, la escogencia de los animadores demuestra que Venezuela ahora sí es de todos. Escogieron a los mejores. Excelente show, el mundo quedó impresionado, sin ninguna duda.
Viva Venezuela y la vinotinto por siempre.
Manso
Febrero 13, 2007Manso está con nosotros desde hace dos semanas. No se dejen guiar por el nombre: Manso no es manso, es un pastor alemán que hemos conseguido para que nos cuide y cuide la casa.
Ya está entrenado, lo cual es una gran ventaja tratándose de un perro. Tiene tres años y ha sido entrenado para ser guardián. Esa es la misión que le fue asignada desde que nació, no sabe otra cosa.
No fue fácil tenerlo en la casa los primeros días. No por él, sino por nosotros. Manso se dedicó a lo suyo, cumple órdenes. Al principio nos pegaba tremendos sustos porque empezaba a ladrarnos muy fuerte apenas salíamos del ascensor, incluso una vez no nos dejó pasar (eso fue el primer o segundo día). Todavía no nos reconocía del todo. Tuvimos que llamar a “Toquedequeda”, el amigo que nos lo consiguió, y poner el altavoz del móvil para que le ordenara a Manso tranquilidad y que, por favor, nos dejara a entrar a la casa.
Eso ya no sucede, por suerte.
También fue difícil acostumbrarnos a ver ese bulto peludo aproximándose a nosotros en las sombras cada vez que nos levantábamos en la noche por alguna razón.
Manso siempre duerme cerca de la puerta de la casa, pero apenas siente que nos movemos o levantamos, corre hacia donde estamos para chequear si todo va bien.
Algunas noches nos hemos despertado y lo hemos sorprendido velándonos el sueño. Su mirada es serena, transmite tranquilidad. Noto que se está encariñando con nosotros… bueno, sobre todo noto que Manso sabe muy bien que es a nosotros a quienes tiene que cuidar.
Salimos cada mañana y cada noche. Ya todos los vecinos nos ven con respeto en el ascensor y en las áreas comunes. También se sorprenden de que recojamos los excrementos de nuestro perro, cosa que muy poca gente hace. Es difícil llevarlo con la correa, es muy fuerte Manso, robusto, pero nos hemos ido acostumbrando y él a llevar nuestro ritmo.
Pronto seremos buenos amigos…
Nota: cualquier parecido con una historia imaginaria, no es pura coincidencia.
